
domingo, 22 de agosto de 2010
El Guerrero

viernes, 30 de julio de 2010
Soledad
miércoles, 28 de julio de 2010
Lluvia de verano
[Contra viento y marea] (Da igual lo que pase, siempre será así)
[11.01.09] La magia existe, y nunca se olvida.
viernes, 9 de julio de 2010
Los sueños del corazón
A veces sin ti me cuesta respirar, necesito tu aliento, necesito tu amor, sin tu todo pierde sentido y solo siento dolor. El aire que respiro se convierte en suspiros, suspiros de una vida ahogada en la más delgada soledad. Las lagrimas dejan de caer por el rostro, las mejillas se secan al sol, pero nada cambia, el corazón sigue latiendo solo, despacio, aguardando y envuelto en un gran manto de esperanza. Anhelo, vacio, momentos que llegaron y que parecen cada vez más lejos. Recuerdos de sueños que una vez se cumplieron y que desean no truncarse en sueños rotos, porque los sueños rotos quitan las ganas de luchar y de vivir, porque los sueños nos mantienen con vida. Por eso me refugio en la esperanza, una esperanza que cada vez parece menos clara pero sin la cual mi alma caería a un vacio donde se perdería sin remedio alguno. Sueño con el día en que todo vuelva a ser igual, sueño con abrazarte, con hacerte sonreír, sueño con que un día los dos volvamos a hacernos felices juntos. Y cada día me aferro más a ese sueño, lo agarro como quien agarra un salvavidas en el medio del mar, un mar en el que ya no veo tierra y floto a la deriva siguiendo los latidos de mi corazón. Un corazón que late por ti, un corazón que dibuja finas líneas en mi mente repitiéndome una vez más que te quiero, pues no basta con quererse y por eso nos amamos, cada día que pasa sin ti es una muestra de ello, pues aunque no te tenga, aunque la distancia cada vez sea más grande, mi corazón sigue latiendo como el primer día a la espera de que todo se arregle. Cuento los segundos sin ti y ya me parecen una vida, te esperare hasta el fin de mis días.
Te quiero y siempre te querré ángel caidillo.
[Contra viento y marea]
martes, 6 de julio de 2010
La leyenda del oso y el ángel
Cuentan las leyendas que hace justo dos años un oso vagaba triste y solo por el bosque encantado de Odab y fue allí donde un ángel de alas negras se le apareció en la copa de uno de los árboles del frondoso bosque. Ante su asombro el oso intento conocer a esa extraña criatura que había aparecido ante él. Los meses pasaron y el oso cada vez acudía al mismo punto con más frecuencia buscando refugio en aquel ángel que hacía su vida cada vez más feliz. Poco a poco un lazo de amor surgió entre las dos criaturas tan diferentes pero que a la vez se complementaban. Un día un incendio se propagó por todo el bosque arrasando varios árboles a su paso y llenando todo de humo. El humo y el fuego impidieron que el oso pudiese llegar hasta el árbol donde su amor le aguardaba día tras día. Los días pasaban y el oso pensaba en rendirse por momentos, la soledad era muy fuerte, pero no podía olvidar el amor que sentía por aquella criatura, un amor tan grande que aunque el humo le impidiese ver sentía que al otro lado seguía quedando otra llama sin apagar que no era la del fuego. Dicen que el oso sigue esperando a que un día humo se disperse y que nunca se rendirá pues sus sentimientos pueden con todo lo que se ponga por el medio.
<<Contra viento y marea>>
viernes, 25 de junio de 2010
Ellav y la crisis del reino
Cuentan las leyendas que en una alta torre habitaba la princesa Ellav, una de las más hermosas de todo el reino, un día esa princesa conoció a un joven guerrero del reino, no era el típico príncipe, ni alguien de quien alardear, pero el uno con el otro se sentían seguros y poco a poco un gran amor surgió entre ambos. Un día tremendas plagas surgieron en el reino, la gente moría por peste y dragones y orcos asediaban el reino una y otra vez. La princesa ante la imposibilidad de su relación con el guerrero decidió que no podrían continuar juntos dado que no se sentía preparada ante todo lo que se avecinaba, necesitando un tiempo para solucionar las cosas y estar sola.
El guerrero desesperanzado y con el corazón roto abandonó el reino en su caballo lamentándose día y noche por la pérdida de lo que más había amado en su vida. Un día una musa se apareció ante él, esta musa le dijo que no se podía rendir, que nada había terminado, pues si tan valeroso era el guerrero debía seguir luchando como siempre había hecho.
El joven se dio cuenta y armándose de valor cogió su espada y se su escudo y galopó de vuelta al reino. Toda clase de dragones se abalanzaron contra él, pero su espada les dio muerte uno tras otro mientras la princesa la observaba desde su torre, ella veía los avances y la lucha del joven guerrero, pero por desgracia la peste seguía asolando la región y contra ello nada podía hacer el joven.
La lucha cada vez se hacía más pesada, el guerrero se rindió varias veces, pero al final comprendió lo que pasaba, daba igual si la peste no cesaba, el debía seguir luchando contra los dragones hasta que no quedase uno solo en pie y cuando todo acabase permanecería sentado al pie de la torre esperando a que todo lo que el no podía solucionar terminase y su amor pudiese volver a unirse.
Pocos saben cómo terminó la historia, unos dicen que el joven guerrero permaneció allí año tras año al pie de la torre hasta que su corazón dejo de latir y murió, pero otros dicen que la peste terminó y pese al cansancio el joven subió corriendo peldaño tras peldaño hasta encontrar a la princesa, fundiéndose en el beso más largo que la historia puede recordar.
sábado, 5 de junio de 2010
ELLA
Se te clava en la mente, es como una espina que por mucho que la quieras evitar, aparece una y otra vez. Pero la mente no es la culpable, la culpa es del corazón, que late una y otra vez por un mismo motivo, por una misma razón. Y me late por ella, un latido sin pausa, sin tregua, un latido que me deja sin respiración y a la vez me hace sentirme más vivo que nunca. Porque ella lo es todo, ella es la luz en la oscuridad, el agua en el océano y el azul en el cielo. Sin ella la vida es en blanco y negro, el calor es frio y el verano invierno. Porque ella mantiene en orden mi mundo y porque ella, solo ella, da sentido a mi vida.
Puede que su ausencia sea temporal, puede que algún día el destino nos vuelva a unir hasta el fin de los días, pero hasta entonces solo me queda esperar. Esperar viendo como dos corazones se desean pero deben aguantar el uno sin el otro, esperar dándola mi amor como el primer día y haciéndola feliz, pues su felicidad es todo lo que me importa en este mundo porque su sonrisa me llena de alegría y su amor, solo su amor, me hace que luche hasta el final a la espera de poder demostrarla que puedo hacer las cosas mejor.
Pero hasta entonces, hasta que ese día llegue o no lo haga, debo ser fuerte, mantenerme firme y que ella se sienta segura y sin miedo. Por ello siempre estaré ahí, para lo que necesite, porque mi amor no acaba si no estoy con ella, porque mi corazón no quiere dejar de latir y sobre todo porque la quiero, y siempre la querré. Se te clava en la mente… se te clava en el corazón.